Este domingo día 22 de octubre celebramos el Domingo Mundial de las Misiones, el DOMUND. Este año el lema trata sobre la valentía, atreverse a dar el salto y dejar que crezca en nosotros un corazón misionero, que nos ayude a buscar el camino, y a llevar a toda la humanidad la salvación. Este es el mensaje que desde la Delegación de Misiones nos lanzan.

Durante estos días ha estado con nosotros un misionero, compartiendo sus distintas experiencias en las misiones que se le ha encomendado. Rolando nos brinda una pequeña reseña sobre su vivencia vocacional:

Rolando

“Soy Rolando Ruiz Durán, misionero javeriano, nacido en Guadalajara, México y que he sentido la vocación misionera cuando trabajaba en un banco. La fuerza más grande de esa vocación la he vivido al interior de mí mismo, buscaba hacer lo que Dios quería de mí, no estaba cierto de lo que quería él de mí, pero sí de que haciendo su voluntad sería yo siempre feliz. Es así como me vi tocar a la puerta de los Javerianos y a los cinco años de haber iniciado esa respuesta me encontré en Yaundé, Camerún para hacer los estudios teológicos. Ahí me he ordenado diácono y continúe mi ministerio sacerdotal misionero en Chad. Al principio dos años con los Mása, después dos años más en Duala, Camerún y una vez más siete años en Gunu Gaya, Chad con los Museys. En el 2008, mis superiores me enviaron a España para hacer Teología Espiritual y después me han pedido que me permanezca en España para hacer animación misionera colaborando con las delegaciones de misiones de las diócesis españolas. También actualmente soy coordinador de misiones de la Vicaría VI de Madrid. Ahí hay 48 parroquias, de las que soy responsable directo en cuanto a la animación misionera. Durante los veranos acompaño jóvenes para un “encuentro con la misión” en México, Chad, Marruecos y en un campo de inmigrantes en Ceuta”

Estamos agradecidos con Rolando por su testimonio, y pedimos a Dios por las labores que le han sido encomendadas, y para que le siga fortaleciendo en la difícil misión de llevar el Reino de Dios por todo el mundo. Pedimos, pues, especialmente en estos días por las misiones, y los que en ellas trabajan. Que el Señor siga ofreciendo misioneros a los pueblos que aún no le conocen, y que cada vez sean más los pueblos que alcancen la Salvación.