Retablocarmelitas

 

"Le escribo a usted eminencia, que acostumbra a hacer tantos mártires..."

Con esta frase llena de retranca, con la que Sta. Teresa de Ávila comenzaba una carta a un cardenal de su época, nos describía hoy una de las carmelitas de Oviedo el carisma “echao pa’lante” de su santa madre fundadora. Y es que el pasado 28 de marzo, la comunidad del Seminario aprovechando que no teníamos clase, fuimos a pasar la mañana en el convento que las hermanas tienen en el Naranco.

Se oye mucho eso de que los conventos de contemplativos son un poco como el pulmón de la Iglesia; y la verdad, después de esta mañana algunos pudimos comprobar la certeza de la expresión. Aquellas mujeres, todas tan distintas, transmitían algo que no se encuentra por ahí, rezumaban vida de Dios. El buen ambiente de su comunidad era contagioso y el carácter más dicharachero de algunas de ellas contrastaba, y mucho, con el silencio y la sonrisa de las mayores. Y es que se dice pronto, pero algunas de ellas llevaban más de sesenta años en aquel convento.

Según nos contaron, la Orden del Carmelo tiene su origen en la época de las Cruzadas, está compuesta por muchas familias diferentes y, concretamente, las que tenemos aquí en Oviedo pertenecen a la rama que nació de la reforma que hizo la Santa Andariega en el s. XVI. Tienen un carisma contemplativo con toda una vertiente apostólica, pues entre ellas es muy común la intercesión, sobre todo por los sacerdotes. Así que ¡¡cada uno nos vinimos con una capellana!!, que rezará todos los días por cada uno de nosotros.

Fue una experiencia gratificante, que tuvo mucho de formativa, y fue posible debido al Claustro de Profesores de los centros de estudios de la Provincia Eclesiástica que hubo en nuestro Seminario y la conferencia por parte del Decano de la Facultad de Teología de la Universidad Pontificia de Salamanca sobre el documento “Iuvenescit Ecclesia” de la Congregación para la Doctrina de la Fe. Esperamos que toda esta gente que ha venido de fuera, se haya sentido a gusto en esta Casa, que como sabéis también es vuestra.