granadanievesEchando la mirada atrás en los últimos meses de verano, recordamos tiempos que hemos compartido con la familia o los amigos compaginados con tiempos para reflexionar y encontrarnos con el Señor o para acudir a los cursos de formación pastoral o liturgia. Desde la necesidad de conocer otras realidades tan distintas a la par que iguales en muchos aspectos, tuvimos tiempo para irnos toda la comunidad del Seminario, acompañados por nuestro arzobispo D. Jesús, de convivencia entre los seminarios diocesanos de Granada y Oviedo el pasado mes de julio en tierras granadinas.

El mismo arzobispo de Granada, D. Francisco Javier Martínez, se acercó al Seminario para poder tener una charla con nosotros, nos contó su propia vocación, proceso de formación, su vivencia de la Semana Santa en la ciudad y sus inquietudes y retos respecto a la convivencia ecuménica entre musulmanes y católicos que tantos frutos da en la diócesis.

Visitamos los monumentos más importantes de la ciudad: la Catedral Metropolitana dedicada a  la Encarnación, una de las obras cumbre del Renacimiento español; la Capilla Real anexa donde reposan los restos de los Reyes Católicos; la Abadía del Sacromonte donde conocimos la historia del patrono de la ciudad: San Cecilio, discípulo del apóstol Santiago, martirizado en los montes que rodean Granada y donde se conservan junto a sus reliquias los curiosos libros de plomo grabados a buril – libros plúmbeos – que recogen una mezcla de elementos dogmáticos cristianos y musulmanes, algunos de ellos escritos por el mismo santo y que servían para formar a los conversos. En esta abadía también se venera al conocido Cristo de los Gitanos que recorre el barrio del Albaicín. La imprescindible visita a la Alhambra, la “ciudad roja” donde se encontraba la corte del Reino Nazarí de Granada, fortaleza que domina la ciudad formada por un conjunto de palacios con sus impresionantes jardines y fuentes mundialmente conocidos y que la hacen ser el monumento más visitado de España. El monasterio de Nuestra Señora de la Asunción, más conocido como la Cartuja, que junto a la Basílica de San Juan de Dios nos mostraron el barroco español más cargado de arte y reliquias que podríamos imaginar. Y culminando nuestra visita con la eucaristía en la Basílica de Nuestra Señora de las Angustias, patrona de Granada, muy querida por los granadinos que en el mes de septiembre cubren la fachada del templo que la alberga con un tapiz monumental de flores.

No podía faltar una excursión surcando a pie la ruta fluvial del río San Juan seguida de una comida campestre, después de un baño en el río para llevar mejor el calor que tanto apretaba, terminamos el día rezando vísperas ante Nuestra Señora de las Nieves en la ladera del Pico Veleta en lo alto de Sierra Nevada.

El mejor fruto de la convivencia fueron los lazos que hemos creado con nuestros compañeros granadinos y el recuerdo agradecido por la acogida, el compartir y su propio testimonio que nos hizo invitarles a que nos devuelvan pronto la visita para hacer lo propio enseñándoles un poco de nuestra Asturias. No podemos dejar de agradecer de forma especial al rector D. José Antonio Vinuesa, su vicerrector D. Ildefonso Fernández-Fígares y a todos y cada uno de los seminaristas que tan bien supieron ejercer de anfitriones poniendo todo lo que estaba en su mano por hacernos sentir en nuestra propia casa y el esfuerzo por organizar nuestra estancia y coordinar todas las visitas para aprovechar al máximo nuestra estancia.