El fin de semana del 29 al 30 de abril, como viene siendo usual, nos dispersamos por diferentes zonas rurales de Asturias para conocer un poco más de cerca la vida de sus curas. A veces, podemos caer en el error de pensar que el trabajo está solo en las ciudades y olvidarnos de la labor que se hace en los pueblos.  Nuestra región es eminentemente rural, y aunque las ciudades tienen gran peso, el día de mañana muchos de nosotros tendremos que atender, Dios mediante, esas zonas.DSCF0893

Empezamos la actividad el sábado por la mañana, comimos con los respectivos curas y ya les acompañamos por la tarde en todas las Misas que tuvieran; cenamos con ellos y pasamos la noche allí. La verdad que es de agradecer la atención con la que nos recibieron y el empeño en que nos sintiéramos como en casa. La mañana del domingo les acompañamos también en las Misas y algunos incluso tuvieron la oportunidad de conocer algún grupo de catequesis, eso sí, no muy numeroso.

Es importante para nosotros ir conociendo un poco más de cerca la vida de los curas. Rezar y charlar con ellos estos días ha sido una experiencia fantástica que la verdad sí que puede ayudarnos en nuestra formación. Siempre conviene dejarse de idealizaciones y aterrizar un poco las cosas.

Algunas de las zonas por las que anduvimos este año fueron Morcín, Boal, Pesoz, Onís y el Alto Aller. Los curas de la experiencia rural vinieron tambien al Seminario y junto con ellos y los formadores compartimos un rato fraterno en el comedor y en el café.

Una vez más, aprovechamos este espacio para agradecer a los curas su acogida y ejemplo; y no olvidéis rezar por nosotros que… ¡¡queda poco ya de curso!!

Collagepastoralrural2017